“Mis necesidades están más que suficientemente atendidas con la mitad del
sueldo que gozo… Suspenda todo
procedimiento en materia de aumento de mi sueldo, en la inteligencia de
que no será admitido por cuanto existe
en la tierra.”
Así contestaba San Martín a un Oficio enviado por el Cabildo de Mendoza en 1815, en
el que éste le imploraba aceptase volver
a cobrar su sueldo íntegro, tras haber donado al pueblo la mitad de su salario. El oficio del Cabildo decía: “El
pueblo y este Ayuntamiento saben que
V.S., habiendo donado medio sueldo al Estado, no puede subsistir…”.
Sin embargo, San Martín no aceptaría tal
ofrecimiento y daría por terminada la cuestión.
Que esto sirva de ejemplo
a nuestros corruptos gobernantes.